Así Que, Permaneces
- Gustavo Lira
- 24 feb
- 1 Min. de lectura

Llega la noticia.
México otra vez.
Otro titular.
Otra sacudida. No te inmutas.
Pero lo sientes.
Una tensión en el cuerpo.
Un sutil estrechamiento del enfoque.
La mente haciendo lo que sabe hacer: escanear, calcular, proteger.
Hay personas que te importan allá.
Historia allá.
Inversiones.
Recuerdos.
Sangre.
Has aprendido que la volatilidad no siempre se anuncia en voz alta.
A veces simplemente se sienta a tu lado en la mesa.
Respiras.
No de forma dramática.
Solo lo suficiente para notar que sigues aquí.
Las inversiones siguen en pie.
La familia continúa.
La vista desde mi árbol de huisache permanece.
México siempre ha sido un entramado de capas.
Belleza y fractura.
Calidez y riesgo.
Resiliencia y complejidad viviendo en la misma calle.
El mundo reaccionará rápido.
Comentará rápido.
Predecirá rápido.
Tú no tienes que hacerlo.
Has vivido lo suficiente para saber que la inmediatez no es lo mismo que la verdad.
Así que permaneces sentado un poco más.
La respuesta es proporcional a la realidad, no a los titulares.
Dejas que la primera ola pase sin convertirla en acción.
Sin convertirla en identidad.
No niegas el desafío.
Tampoco lo dramatizas.
Recuerdas que la firmeza no es indiferencia.
Es fuerza bajo control.
Si algo necesita hacerse, se volverá claro.
Una conversación.
Un ajuste.
Un movimiento deliberado.
Pero no desde la adrenalina.
Desde el centro.
México no necesita tu reacción.
Tu familia tampoco la necesita.
Tu legado tampoco.
Necesitan tu postura.
Serena.
Enraizada.
Con los ojos abiertos.
Has atravesado tormentas peores.
Sabes cómo permanecer.
Así que, permaneces.
My Auténtico Self™




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